Esteve Dellunder

Me llamo Esteve Dellunder, desde siempre me he sentido conectado con la vida espiritual, con la energía que nos envuelve en el aquí y ahora y que a la vez nos traslada, sin apenas ser conscientes, a otras dimensiones que trascienden lo personal y lo cotidiano.

No siempre es fácil para mi atender la demanda de una explicación racional para la vivencia que creo que nos lleva a habitar territorios transpersonales. No obstante, también creo que a menudo la explicación no es necesaria para asentir y tomar la sanación que nos ofrece la vivencia espiritual, desde las pequeñas (grandes) sincronías que la vida nos regala; desde la conexión con lo sagrado que nos brinda la humanidad del agua, del fuego, del aire y de la tierra; desde la comunión con la totalidad a la que somos convidados desde lo fractal de lo cotidiano.

SANAR es mi labor. Y para sanar me rindo y asiento a ser un canal, a estar conectado y dejar que la Vida suceda. Y esto es lo que yo puedo ofrecer: un mediador para que tu alma vuelva a conectarse contigo, un guía para que te reencuentres con las herramientas y recursos que atesoras en tu interior, un acompañante en el camino. Quizá la voz que te recuerde, en algún momento, que sólo tú sabrás cuándo brillas. A veces un canal que amplifica aquello que no podemos ver para tomar nuestro poder personal.

Yo puedo ofrecerte mi experiencia en el camino. Para equilibrar la energía de nuestros cuerpos energéticos, para restablecer el funcionamiento armónico de nuestros chakras, para liberar las energías y encauzar y actualizar la información que nos ofrecen y que a menudo queda atrapada en nuestro tejido blando y en nuestros órganos (traumas, bloqueos, enredos sistémicos, dilemas emocionales...), para transitar por lugares de duelo y vivencias de pérdida, separación y muerte.

Y puedo ofrecerte mi don: Éste que me permite acceder a estas vivencias cerrando los ojos, conectándome y abriéndome como canal con el universo y los campos y códigos que en él hay. Desde esta apertura puedo acceder a la información insconsciente que el campo energético nos da. Es por ello que siempre digo que no trabajo solo: me acompañan familiares, antepasados y ancestros; médicos de la luz; seres intraterrenos y pleyadianos.

Mis manos son, el instrumento visible de una SANACIÓN, que sólo tú eliges y permites.